TALLER DE GEOLOGÍA





TIPOS DE SUELO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA
Elaborado por Esteban Manero


Los suelos suelen clasificarse según la mayor proporción en la que se presentan sus componentes.
No hay suelos puros: todos están formados por la mezcla de varios.
En la Península Ibérica podemos distinguir tres tipos de paisajes distintos por su suelo:

  • SILÍCEO
  • CALIZOS
  • ARCILLOSOS

La España silícea o arenosa, predomina al Oeste peninsular (Galicia, Extremadura, Sistema Central, Sierra Morena,).
Son las formas de relieve más antiguas, E. PRIMARIA (600 mll. de años), por eso los materiales están muy degastados y han sido reducidos a llanuras o cordilleras poco elevadas.

La España caliza, forma una Z invertida. La caliza tiene un color blanco grisáceo.
Estos terrenos pertenecen al SECUNDARIO (230 mll. de años) y fueron plegados en el TERCIARIO (65 mll. de años) formando montañas (Pirineos, Béticas).

La España arcillosa, se localiza en los valles del Ebro, Guadalquivir y Tajo. Sus materiales son recientes, CUATERNARIO (1,6 mll. de años), debidos a la erosión los materiales arrancados a las montañas han formado los valles fértiles para los agricultores.




La península Ibérica está encuadrada actualmente en la placa euroasiática, pero limita con la placa africana, de la que está separada por una falla transformante que se extiende desde las islas Azores hasta Gibraltar y el norte de África.
En épocas anteriores al Cretácico, la península Ibérica formaba una placa pequeña que, por una parte, se encontraba adosada a las costas francesas de Bretaña y, por otra, estaba unida a América del Norte. En ambos casos existían dos rifts: el primero de ellos daría origen al mar Cantábrico, y el otro, al primitivo océano Atlántico.
La separación de la zona bretona se produjo mientras la placa ibérica rotaba unos 35° respecto a la costa francesa y terminaba por chocar con el sur de Francia, lo que dio origen al sistema pirenaico.
Durante los períodos Oligoceno y Mioceno del Terciario, la placa africana chocó contra la placa ibérica, con lo que se formaron las cordilleras Béticas, las islas Baleares (excepto Menorca, de origen incierto) y los montes Atlas de Marruecos. La intensidad de esta colisión fue tal que las cordilleras Boticas sufrieron un intenso metamorfismo y se generaron mantos de corrimiento.
La península Ibérica presenta una gran variedad geológica, hasta el punto de que muchos geólogos consideran que constituye un pequeño continente. Las rocas que la integran son igualmente muy variadas y las edades en que se formaron abarcan la mayoría de los períodos, desde el Precámbrico hasta el Cuaternario.

El macizo Hespérico o Ibérico
Situado en la parte occidental y central de la Península y formado por las rocas más antiguas de la misma; rocas precámbricas y paleozoicas que se plegaron durante la orogénesis Hercínica, que tuvo lugar en el período Carbonífero.
El macizo Ibérico se puede dividir en cinco zonas paralelas: la cantábrica, la asturoccidental-leonesa, la centroibérica, la de Sierra Morena y la surportuguesa. En la zona cantábrica se encuentra representada la mejor serie de rocas paleozoicas que se puede estudiar en la Península, con una gran abundancia de fósiles, y en la que cabe destacar la «caliza de montaña» que forma las mayores alturas de los Picos de Europa y las «pizarras carbonosas» de los yacimientos que se encuentran en explotación en la cuenca minera astur-leonesa.
Dada su antigüedad, las rocas que afloran son, en general, meta-mórfícas e intrusivas, como granitos, gneises, pizarras, esquistos, etc. Es de destacar en su límite sur la existencia de la denominada «faja pirítica ibérica», la cual presenta vulcanismo de tipo ácido con depósitos hidrotermales de sulfures de hierro y cobre que se explotan en los yacimientos de Riotinto yTharsis.
El sistema Central es un pilar tectónico elevado por compresión durante la orogenia Alpina, que tuvo lugar entre finales del Oligoceno y principios del Mioceno.
Los Pirineos.
Se desarrollan desde el cabo Creus hasta los materiales hercínicos de la zona cantábrica.
En ellos se puede observar una zona axial, en la que afloran materiales precámbricos y paleozoicos, y dos bandas paralelas al norte y al sur, los llamados prepirineos, formadas por materiales mesozoicos y terciarios, que limitan con la cuenca de Aquitania y el valle del Ebro, respectivamente.
Cordilleras Béticas.
Ocupan una extensa área que comprende desde la provincia de Cádiz hasta el sur de la de Valencia; las islas Balearesconstituyen su prolongación estructural y sedimentaria. Están separadas del macizo Ibérico por la cuenca' del Guadalquivir y, al este, se entrecruzan con la cordillera Ibérica. Se distinguen en ellas tres grandes zonas:
  • Zona prebética: desde el oeste de Jaén hasta Alicante, con sedimentos postriásicos de carácter marino y continental.
  • Zona subbética: desde el golfo de Cádiz hasta las costas alicantinas, al sur de la anterior, cuya sedimentación presenta características similares.
  • Zona bética: desde Almería hasta la provincia de Cádiz. En ella afloran los terrenos paleozoicos y son muy frecuentes las grandes extensiones de rocas metamórficas e incluso afloramientos de rocas plutónicas.
Al final de la orogenia Alpina y como consecuencia de esfuerzos distensivos, se formaron unas depresiones alargadas (Guadix, Granada y bajo Segura) que durante el Neógeno se rellenaron de sedimentos, tanto continentales como marinos.
Cordillera Costero Catalana.
Constituye un sistema montañoso de mediana altitud, situado en el litoral catalán entre el mar y la depresión del Ebro, formando dos cadenas y una depresión intermedia (Penedés-Vallés) paralelas entre sí y a la línea de costa.
En ella afloran rocas afectadas por las orogenias Hercínica y Alpina. La depresión aparece rellena de sedimentos posteriores a dichas orogenias.
Cordillera Ibérica.
Se extiende de noroeste a sureste y está limitada por las cuencas del Ebro, el Duero y el Tajo, y por el mar Mediterráneo.
Al final del Paleozoico se encontraba emergida, dividida por fallas, y sobre ella se produjo una importante sedimentación. Sobre estos materiales paleozoicos se depositaron los sedimentos mesozoicos de carácter marino y continental, y mucho más abundantes.
En el Paleógeno continuó la sedimentación continental y tuvo lugar una fase de compresión que llegó hasta el comienzo del Mioceno, dando lugar a pliegues suaves que se adaptaron a la tectónica de bloques del sustrato paleozoico.
Cuencas terciarias continentales.Cuenca del Ebro: se encuentra limitada por los Pirineos, la cordillera Costero Catalana y la cordillera Ibérica. Se comunica con la depresión del Duero a través del corredor de la Bureba, al noroeste de la provincia de Burgos.
Su sustrato es paleozoico y, en algunos casos, mesozoico, aunque escaso. Sobre estos sustratos se depositaron materiales terciarios que fueron marinos en su primera
fase y continentales después.
A finales del Mioceno se abrió la actual comunicación con el Mediterráneo.
Cuenca del Tajo: está limitada al norte y oeste por el macizo Ibérico, y al este, por la cordillera Ibérica.

Las características generales son similares a las descritas para las cuencas del Duero y, del Ebro, encontrándose espesores de sedimentos de hasta 4000 m en el margen del sistema Central.
Cuenca del Duero: está limitada al norte por la cordillera Cantábrica; al oeste y sur, por el macizo Ibérico, y al este, por la cordillera Ibérica.

A semejanza de la cuenca del Tajo, se trata de una zona limitada, en general, por fallas que originan estructuras de tipo fosa, rellenadas por sedimentos horizontales detríticos y químicos (conglomerados, arenas, arcillas, calizas y yesos) que a veces alcanzan gran espesor.

Al igual que la del Tajo, esta cubeta sedimentaria fue erosionada después de su relleno por las redes fluviales modernas, que se han encajado originando a veces valles con sistemas de terrazas, dejando relieves tipo mesetas y cerros testigo.
Depresión del Guadalquivir: está limitada al norte por el macizo Ibérico, y al sur y oeste, por el Atlántico y las cordilleras Boticas. Siempre estuvo conectada con el mar.

Su sustrato lo forman las rocas paleozoicas del macizo Ibérico. Los sedimentos que la rellenan son casi todos neógenos, aunque en su base se encuentran sedimentos mesozoicos poco potentes.
Islas Canarias.
Pertenecientes a la placa africana, están formadas por rocas mayoritaria-mente volcánicas, aunque también existen rocas sedimentarias. Los volcanes más modernos de las islas emiten lavas básicas.


Marmitas de gigante en Borja

(información facilitada por Manuel García)

Pues en los lechos duros de algunos de nuestros ríos y arroyos, se desarrollan desde hace miles de años, un fenómeno conocido como "marmitas de gigante", que por particularidad, explicamos hoy.

¿Que son las marmitas de gigante?

Es un término geológico para designar las grandes concavidades, originadas por la capacidad erosiva de las agua fluviales, favorecidas por las discontinuidades del lecho y por el material sólido que arrastran durante su transito por zonas rocosas. Es muy típico que localmente se las conozca como pilancones o pilones.
Se forman en los cauces rocosos de los ríos, al arrastrar cantos rodados más duros, que quedan atrapados en pequeñas depresiones en el fondo. Estos materiales, giran por la acción del agua dentro del hueco en el que quedaron atrapados, produciendo una perforación en el fondo. Con el tiempo y la constante acción del agua, las paredes y bordes se alisan y ensanchan, siendo con frecuencia, el interior de la marmita de mayor anchura que el borde de entrada, pasando a denominarse, marmita de gigante.








Marmita de gigante en el Santuario de la Misericordia de Borja (foto realizada por Manuel Garcia)


Marmita de gigante en el Buste, al final de los molinos.
EXcursión realizada el 5-5-2018 por Monolo, Víctor, José y Esteban








SURGENCIAS, justo debajo del mirador del Buste al final.


Las surgencias son un fenómeno oceanográfico que consiste en el movimiento vertical de las masas de agua, de niveles profundos hacia la superficie. A este fenómeno también se le llama afloramiento y las aguas superficiales presentan generalmente un movimiento de divergencia horizontal característico.